Con un paro general parcial y una movilización en el Cerro de Montevideo, el PIT-CNT reclamará este miércoles una Rendición de Cuentas que fortalezca la inversión en educación, salud, vivienda, infancia y adolescencia. La central sindical también reivindicará la aplicación de una sobretasa al 1% más rico para financiar políticas contra la pobreza infantil, la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial y una Estrategia Nacional de Desarrollo. Los oradores centrales serán el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, y la secretaria general de la central, Alejandra Pereira.
Este miércoles 10 se realizará el paro general parcial convocado por el PIT-CNT bajo la consigna “Por un Uruguay de transformaciones profundas. Por justicia social, trabajo y salario”.
La central sindical desarrollará además una movilización en el Cerro de Montevideo. La concentración tendrá lugar a las 10:00 horas en la calle Santín Carlos Rossi, frente al local del APEX de la Universidad de la República, y la marcha partirá a las 10:30 hacia el punto de cierre. El acto, que contará con las oratorias del presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, y de la secretaria general de la central sindical, Alejandra Pereira, se llevará a cabo en la intersección de las calles Carlos María Ramírez y Egipto a partir de las 11:00 horas.
En diálogo con el Portal del PIT-CNT, la secretaria general adjunta de la central y de la FUM-TEP, Alejandra Pereira, señaló que junio es un mes “especialmente significativo” para todo el sector público, ya que el 30 de junio vence el plazo para que el gobierno presente al Parlamento la Rendición de Cuentas. “Esto es un tema de preocupación para todos los compañeros y compañeras que trabajamos en los sectores públicos, en el entendido de que existen posibilidades de que sea gasto cero en muchas de las áreas”, afirmó.
“Si bien entendemos que las infancias y adolescencias son prioridades para el gobierno, no creemos que esa prioridad signifique el mismo gasto que se necesita para poder mejorar la educación pública, la atención en salud, las situaciones de los organismos estatales que atienden INAU e INISA y entendemos que esas situaciones pueden afectar de alguna manera la mejora de los servicios públicos, que es un objetivo para todas y todos”, expresó.
En relación con los principales énfasis de la movilización, Pereira señaló que el PIT-CNT insistirá con una de sus propuestas centrales, como lo es“ aplicar una sobretasa al 1% más rico de la población”. Explicó que se trata de un impuesto ya existente que podría modificarse y cuya recaudación podría destinarse a combatir la pobreza infantil.
“Está técnicamente muy acertada la propuesta del PIT-CNT para destinarlo a reducir la pobreza infantil, porque uno de cada tres niños y niñas es pobre en Uruguay. Todos sabemos las condiciones en las que están viviendo, en asentamientos y en situaciones complejas, y eso no puede esperar, necesita una solución inmediata. Estamos hablando de lo que hoy afecta la vida de la gente”, sostuvo.
La dirigente sindical afirmó que esa realidad se refleja diariamente en las escuelas. “Tenemos niñas y niños con un atraso de un año en la atención en salud mental. Luego de que logra ser atendido también tiene el problema de volver a esperar para que te repitan o controlen el tratamiento. Hay una diferencia clara entre la atención de los más desfavorecidos y la de quienes tienen dinero, en la inmediatez con la que llegan los tratamientos y en situaciones que se pueden evitar”, señaló.
Asimismo, sostuvo que existen situaciones complejas dentro de muchos hogares. “Hoy tenemos situaciones complejas adentro de los hogares, hay violencia. Todos sabemos que la mayor parte de los abusos también se dan dentro de los propios hogares y esas son cosas que se pueden arreglar con mayores recursos desde el Estado, con mayores grupos multidisciplinarios para ir a los hogares, para trabajar en las escuelas, en los liceos y en las UTU”.
Según Pereira, esa discusión forma parte de los debates vinculados a la Rendición de Cuentas. “Son cosas que tienen que ver con que la gente viva mejor, con que los chiquilines tengan oportunidades y no estén condenados por el lugar donde nacieron a ser pobres o a convertirse en la mano de obra barata del narcomenudeo”.
La secretaria general del PIT-CNT cuestionó además el argumento de que no existen recursos suficientes para atender estas necesidades. “Entendemos que el discurso siempre es el mismo. Ahora viene aquello de que ‘la frazada es corta’, que se le da un poquito a uno para sacarle a otro. Hay un corrimiento muy magro de recursos que no impacta. Para que exista un cambio real tiene que haber un impacto real de recursos generales del Estado para atender la vida de la gente”, afirmó.
En esa línea, remarcó que la vivienda, la educación y la salud son derechos fundamentales reconocidos por la Constitución de la República y consideró necesario discutir de dónde obtener los recursos para garantizar su cumplimiento.
“El derecho a la vivienda, a la educación y a la salud son derechos integrales y fundamentales. Frente al discurso de que no hay de dónde sacar recursos, nosotros decimos que sí hay de dónde sacar. Hay que discutir todos los tributos. Tiene que existir la posibilidad de salvaguardar a las infancias, que son el futuro del país”, expresó.
Pereira advirtió además sobre el envejecimiento demográfico de Uruguay y la caída de la natalidad. “Estamos en un país que viene envejecido, que viene bajando su tasa de natalidad a porcentajes que asustan. La posibilidad de que Uruguay se convierta en un país de viejos sin protección para las pocas infancias que tenemos debería preocuparnos. Las deberíamos cuidar muchísimo más. Propuestas existen. Hay que rediscutir el régimen tributario además del planteo sobre el 1% más rico y hay que lograr sacar recursos de algún lugar, porque con la excusa de que no hay de dónde sacar estamos hace un año igual”.
La dirigente también vinculó la inseguridad y el narcomenudeo con la ausencia del Estado en determinados territorios. “La situación de inseguridad en los barrios es compleja. Las puertas de las escuelas a veces son rehenes de los tiroteos y del narcomenudeo. Pero el narcomenudeo es un problema derivado del retiro del Estado; es la mano de obra barata de quienes realmente se llevan el dinero cuando entra la droga al país y nunca sabemos quiénes son”.
A su entender, las consecuencias de esa situación están a la vista. “Hemos dejado de mirar donde teníamos que mirar y el resultado es el Uruguay que tenemos hoy, un país mucho más injusto, donde la brecha entre quienes tienen y quienes no tienen es cada vez mayor. Las políticas tienen que ser otras porque la diferencia es cada vez más grande y con un pequeño parche no vamos a solucionar un problema social tan grave como el que tenemos”.
Pereira sostuvo asimismo que Uruguay cuenta con legislación de avanzada, pero que muchas veces carece de los recursos necesarios para implementarla. “Uruguay se destaca por ser uno de los países de vanguardia por las leyes que tiene, pero no por la aplicación de esas leyes. Después no tenemos recursos ni para generarlas ni para aplicarlas. Pensamos lindo, pero después no ejecutamos al mismo nivel de lo que generamos”.
Como ejemplo mencionó la Ley N° 20.376 de Garantías para la Primera Infancia, Infancia y Adolescencia (GAPIA). “La denominada Ley Lustemberg es una necesidad hoy con respecto al cuidado de las infancias y sabemos que eso no está sucediendo. La coordinación entre todos los entes estatales para seguir la historia de los chiquilines y de los programas que se están ejecutando tampoco existe”.
Señaló que existen medidas que requieren ajustes de gestión y otras que necesariamente implican mayores recursos presupuestales. "Muchos parlamentarios durante la campaña electoral decían que era necesario mejorar la educación y convertirla en una política de Estado. Nosotros compartimos totalmente esa idea, porque la educación no puede ser un botín electoral. Sin embargo, fueron los mismos que después no votaron un proyecto que ingresó exclusivamente para educación y apenas acompañaron algunos artículos parciales”.
“Una cosa son los discursos de campaña y otra muy distinta lo que se concreta en los votos del Parlamento, que lejos están de aportar los recursos que necesita la educación”.
Pereira reconoció avances obtenidos en anteriores Rendiciones de Cuentas, particularmente en alimentación escolar e infraestructura. “Se aportó para comedores de Secundaria, para bonos de Primaria y para infraestructura. Hay cerca de 300 centros que serán construidos o mejorados y ahora existe la posibilidad de que se vuelva a solicitar más recursos. Es un avance, sí, pero totalmente insuficiente frente a las realidades que existen en los centros educativos. En algunos lugares las situaciones edilicias son muy complejas porque se trata de edificios de 100, 150 o hasta 180 años”.
La secretaria general del PIT-CNT también se refirió a las dificultades que enfrentan diariamente los trabajadores de la educación. “El magisterio sigue ejecutando planes pensados desde la tarea de enseñar y aprender, pero nadie te forma para las realidades sociales que vivís y que te impactan. Existen herramientas normativas, pero muchas veces uno se da la cabeza contra la pared cuando activa un protocolo por maltrato, el niño concurre al Hospital Pereira Rossell y después vuelve con el propio agresor”.
A su juicio, existe un vacío institucional para atender estas situaciones. “No hay lugares preestablecidos donde esos niños y niñas puedan permanecer hasta que se determine cuál es el ámbito más adecuado para ellos”.
Pereira manifestó además preocupación por la situación de los niños en INAU. “Hay aproximadamente 7.000 niños institucionalizados en INAU. Eso debería llevarnos a preguntarnos qué está pasando como sociedad. Por algún motivo quedaron por fuera de sus familias y recuperarles una familia es un problema”.
Si bien señaló que los mecanismos de adopción se han modificado en los últimos años, advirtió que la situación sigue siendo preocupante. “Estamos hablando de un número importantísimo de chiquilines que permanecen fuera de la posibilidad de reinsertarse y que son niños muy golpeados por la vida cuando llegan ahí. Estamos yendo hacia un lugar que no es bueno como sociedad ni como país”.
En otro tramo de la entrevista, Pereira insistió en la necesidad de fortalecer las políticas públicas orientadas a reducir las desigualdades de origen. “Las políticas públicas tienen que poner mayor énfasis en quienes menos tienen. Tiene que haber alguien que pueda paliar las diferencias de origen. Si yo nací en un lugar donde tengo una madre que trabaja todo el día por 25 mil pesos y no tiene tiempo ni para leerme un cuento, y otro niño tiene una madre que puede comprarle libros y dedicarle tiempo, existen diferencias de origen que la escuela, por más que quiera, no puede homogeneizar”.
Añadió que esas desigualdades se expresan en condiciones de vida radicalmente distintas. “No es lo mismo el que tiene una estufa en su casa que el que vive en un rancho y pasa este frío como si estuviera en un freezer. Esas diferencias de origen se fueron invisibilizando y también se instaló la idea de que quien no sale adelante es porque no quiere. Eso es mentira”.
Para la dirigente, basta recorrer algunos barrios para comprobar la profundidad de las carencias existentes. “Hay madres solas que trabajan limpiando, en supermercados o en cualquier otro empleo para conseguir un ingreso que nunca va a ser un salario digno para criar tres o cuatro hijos. Aunque existan partidas de apoyo, son insuficientes frente al costo real de la crianza”.
Pereira sostuvo que esas condiciones generan escenarios de vulnerabilidad que terminan siendo aprovechados por el narcotráfico. “Por eso existe la ‘pecera’ del narcomenudeo. Los pobres son la mano de obra barata que se mata entre sí y que parece haberse convertido en un titular que ya no impacta a nadie. Son hermanos de los niños de esas escuelas y, muchas veces, son los propios niños quienes terminan integrando las bandas porque forman parte de familias vinculadas a esas situaciones”.
“Es una violencia muy fuerte que unos tengan todo y otros no tengan nada, y esas diferencias se están notando cada vez más”, enfatizó. La dirigente también alertó sobre el deterioro de las condiciones habitacionales. “Si uno recorre los barrios, volvieron los ranchos y volvieron formas de vivienda muy precarias. No parece algo tan ilógico pensar que cada persona debería tener una vivienda digna”.
En ese sentido, señaló que muchos trabajadores viven actualmente en asentamientos. “No todos los que viven en asentamientos son delincuentes. Hay muchísimos trabajadores que no pueden pagar un alquiler”.
“Uruguay es un país caro. Un alquiler es caro, la luz es cara, comer es caro. Con 25 mil pesos es imposible pagar un alquiler. Tiene que haber opciones para esos trabajadores o estamos perdiendo a los propios gurises, a los hijos, a los padres, a todos”.
El movimiento sindical le hablará al gobierno y a todo el sistema político
Pereira explicó que el paro y la movilización buscan colocar en la agenda pública una serie de reivindicaciones que el movimiento sindical considera prioritarias.
Entre ellas mencionó la necesidad de más recursos en la Rendición de Cuentas, la aplicación de una sobretasa al 1% más rico para combatir la pobreza infantil, mejoras salariales y en las condiciones de trabajo, la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial y la construcción de una estrategia nacional de desarrollo.
También reivindicó el 6% del PIB para la ANEP y la Universidad de la República, el 1% para investigación, una seguridad social pública, solidaria, eficiente y sin fines de lucro, una reforma laboral de avanzada, el combate a la precarización laboral y las tercerizaciones, el fortalecimiento de las empresas públicas y un sistema de compras públicas al servicio del desarrollo nacional.
La plataforma incluye además consignas internacionales, como el rechazo a la guerra, la defensa del derecho a vivir en paz, el fin del asedio humanitario contra Cuba y la condena al genocidio contra el pueblo palestino.
“El movimiento sindical le va a hablar al gobierno, pero también le va a hablar a todo el sistema político, porque la Rendición de Cuentas no es solamente responsabilidad del gobierno. Tiene mayoría en el Senado, pero no la tiene en Diputados. Le hablamos a todo el país”.
Pereira reiteró su preocupación por la situación de la infancia y reclamó medidas de mayor alcance para combatir la pobreza. “Esperemos que en algún momento exista alguna política de impacto que no nos haga perder cada vez más a los gurises pobres, porque es una preocupación para todos y todas. Además, esos gurises son hijos de trabajadoras y trabajadores, por lo que debería ser una cuestión central para todo el movimiento sindical”.
“Hemos realizado propuestas para combatir la pobreza infantil y seguimos esperando una respuesta que claramente el gobierno no ha dado. Si bien ha planteado algunas opciones, son mucho más magras que destinar un conjunto de recursos reales para cambiar esa realidad”, sentenció.