Pasar al contenido principal
Horas decisivas
Martín Pereira (COFE): “Lo que sucede en Brasil importa para América Latina y el Caribe”
Imagen
lula

El presidente de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) y secretario general de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), Martín Pereira, se refirió a las elecciones en Brasil y expresó que “la continuidad de Luiz Inácio Lula da Silva al frente del Gobierno sería relevante no solamente para los trabajadores brasileños, sino también para el conjunto de América Latina y el Caribe”. El dirigente sindical dijo que “se necesita una integración que no solamente conecte mercados, sino que también una a los pueblos, respete sus culturas y tenga a la clase trabajadora como protagonista”.

Pereira señaló que lo que sucede en Brasil “nunca queda solamente en Brasil”. Explicó que, por su peso económico, político, social y cultural, pero también por su historia y por el lugar que ocupa en la región y en el mundo, “cada proceso que atraviesa ese país termina teniendo consecuencias para América Latina y el Caribe”.

“Seguimos con mucha atención el proceso electoral brasileño. Y quiero hacerlo desde un lugar muy claro, no desde una mirada partidaria, sino desde mi condición de dirigente sindical y desde una perspectiva de clase”.

En ese sentido, afirmó que la decisión sobre quién debe gobernar Brasil es, por supuesto, de las brasileñas y los brasileños. “Eso no está en discusión. Tampoco creo que las organizaciones sindicales debamos transformarnos en estructuras partidarias o dependientes de ningún gobierno. Creo profundamente en la autonomía sindical. Pero autonomía no significa indiferencia”.

Pereira consideró que los trabajadores tienen “el derecho y también la responsabilidad” de observar lo que sucede políticamente y preguntarse “qué consecuencias tiene para la clase trabajadora”.

“Desde ese lugar, entiendo que la continuidad de Luiz Inácio Lula da Silva al frente del Gobierno de Brasil sería relevante no solamente para los trabajadores brasileños, sino también para el conjunto de América Latina y el Caribe”, expresó. El dirigente sindical explicó que su planteo está vinculado con “el papel del Estado, los servicios públicos, la negociación colectiva, las políticas sociales, la defensa de la cultura y la posibilidad de avanzar en una integración regional que no se limite al comercio, sino que también tenga en cuenta los derechos de la gente”.

Pereira sostuvo que quienes provienen del movimiento sindical estatal conocen “bien lo que sucede cuando el ajuste empieza por el Estado”. 

“Lo vivimos en distintos momentos y en distintos países, pues hay recortes, privatizaciones, deterioro de los servicios públicos y pérdida de derechos”, afirmó.

Advirtió, además, que cuando se debilita el Estado “no pierden solamente los trabajadores públicos, también pierde la gente que necesita un hospital, una escuela, una prestación de la seguridad social, una política cultural o cualquier otra política pública para poder ejercer sus derechos”, agregó. “Por eso, para mí, esta discusión es sindical antes que partidaria”.

Integración regional

Por otro lado, Pereira señaló que durante muchos años se ha hablado de integración latinoamericana, aunque, a su entender, muchas veces esa integración quedó demasiado concentrada en los acuerdos comerciales, las relaciones entre gobiernos o las decisiones económicas. “Creo que tenemos que ir más allá”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que cuando se habla de integración también es necesario incorporar “los derechos laborales, la negociación colectiva, la seguridad social, servicios públicos fuertes, justicia tributaria, protección de las identidades culturales y mejores condiciones de vida para los pueblos”. Y ahí -dijo- Brasil tiene un peso enorme.

Pereira destacó que Brasil tiene relevancia “dentro del MERCOSUR, en América Latina y el Caribe y también en espacios internacionales que están adquiriendo cada vez mayor relevancia, como los BRICS”.

“Para la región, Brasil es una puerta fundamental hacia ese nuevo escenario. Y desde la Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales (CLATE) creemos que los trabajadores también tenemos que empezar a construir una voz propia dentro de esos procesos”, afirmó.

En ese sentido, explicó que desde CLATE vienen trabajando junto a sus compañeros brasileños. “Nuestra reciente presencia en Rusia, donde avanzamos en el relacionamiento con organizaciones sindicales, y la visita que tenemos proyectada a China para el próximo año forman parte de ese camino”, indicó.

“No se trata de alinearnos con gobiernos ni de trasladar modelos de un país a otro, sino de construir relaciones entre trabajadores y lograr que, cuando se discuta el futuro de estos nuevos espacios internacionales, también exista una dimensión social, cultural y sindical”.

A su entender, Brasil “puede cumplir un papel fundamental para acercar esa discusión a América Latina y el Caribe y para que la región participe con una voz propia, defendiendo sus intereses, su soberanía y también los derechos de sus trabajadores”. Por eso, lo que suceda en Brasil importa, remarcó.

“Necesitamos una integración que no solamente conecte mercados. Necesitamos una integración que una a nuestros pueblos, respete sus culturas y tenga a la clase trabajadora como protagonista”, agregó.

Autonomía no significa indiferencia

En otro tramo de sus declaraciones, Pereira volvió sobre el concepto de independencia sindical y cuestionó la idea de que defender la autonomía implique mantenerse al margen de las discusiones políticas.

“Nuestra independencia está en defender a los trabajadores y a veces parece que para defender la independencia sindical hubiera que mantenerse al margen de cualquier discusión política”, expresó y aseguró que no comparte esa idea.

El presidente de COFE sostuvo que “los sindicatos tienen que ser independientes de los partidos y de los gobiernos, sean del signo que sean”, pero aclaró que esa independencia “existe justamente para poder decir con libertad qué políticas benefician a los trabajadores y cuáles los perjudican”.

“Mi posición no nace de una pertenencia partidaria. Nace de una perspectiva de clase”, remarcó. Por ese motivo, explicó que le interesa “que Brasil siga jugando un papel fuerte en la integración de América Latina y el Caribe”, que existan “estados capaces de garantizar derechos y servicios públicos de calidad” y que la región tenga “voz propia en el mundo”.

También señaló la importancia de que América Latina pueda “defender su soberanía y su diversidad cultural” y de que “los trabajadores tengan un lugar en las discusiones que están definiendo ese nuevo escenario internacional”.

Pereira afirmó que desde CLATE tienen “mucho para aportar”, debido a que cuentan con “organizaciones en toda América Latina y el Caribe, relaciones construidas durante años y nuevos puentes con sindicatos de otras regiones”, por ese motivo apeló a aprovechar tales circunstancias.

Dijo que el mundo está cambiando rápidamente y los trabajadores no pueden esperar a que ese nuevo mundo esté terminado para recién después preguntarse dónde han quedado. “Tenemos que participar ahora, discutir ahora y construir nuestra propia agenda”, enfatizó.

No obstante, aclaró que después, cada pueblo tomará soberanamente sus decisiones. También el pueblo brasileño. “Pero quienes tenemos responsabilidades sindicales debemos mirar más allá de nuestras fronteras. Porque cuando avanzan los derechos en un país, eso fortalece las luchas de otros pueblos. Y cuando retroceden, también sentimos sus consecuencias”, sostuvo.

Pereira reivindicó la solidaridad entre los trabajadores como parte de una tradición histórica del movimiento sindical. “La solidaridad entre trabajadores no es nueva. Es mucho más vieja. Es parte de nuestra historia, de nuestras luchas y de nuestras culturas”, afirmó.

En ese marco, vinculó su reflexión con los 60 años del PIT-CNT. “Los 60 años de nuestro PIT-CNT expresan esa historia: seis décadas de forjar unidad para luchar y unidad para vencer, con la convicción de que otro mundo es posible”, expresó.

“La solidaridad sindical no es solo memoria, es una herramienta para conquistar el futuro. Si los trabajadores de América Latina y el Caribe actuamos juntos, podremos construir una región con más derechos, soberanía, justicia social y más respeto por la diversidad de nuestros pueblos”, puntualizó el dirigente sindical.