El Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (SUPRA) inició este lunes un paro nacional de 24 horas en rechazo a la resolución del Poder Ejecutivo que establece “servicios mínimos” para la operativa de la Terminal Cuenca del Plata (TCP). El gremio considera que la medida es “excesiva y limita el derecho de huelga”, mientras reclama avances en la negociación del convenio colectivo, especialmente en materia de estabilidad laboral. Este martes 22, el sindicato y la empresa participarán de una nueva instancia de negociación tripartita convocada por el Ministerio de Trabajo. La directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios, se mostró optimista sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo y destacó que la negociación ha avanzado durante los últimos cuatro meses, aunque persisten diferencias en puntos sensibles.
El SUPRA lleva adelante este lunes un paro nacional de 24 horas, que comenzó a las 7 de la mañana y se extenderá hasta la misma hora del martes 22 de setiembre. La medida se desarrolla en rechazo a la resolución del Poder Ejecutivo que estableció servicios mínimos para la operativa en la Terminal Cuenca del Plata (TCP), en el marco del conflicto por la negociación de un nuevo convenio colectivo.
Además, el sindicato convocó a una asamblea general para el jueves 24 de setiembre, a partir de las 10 de la mañana. El corte de actividades comenzará dos horas antes. Si bien para el martes y el miércoles no están previstas nuevas medidas, el gremio no descarta eventuales acciones posteriores.
El secretario general del SUPRA, Álvaro Reinaldo, confirmó que el sindicato fue convocado por el gobierno a una reunión este martes por la mañana, con el objetivo de “avanzar en la resolución del conflicto y destrabar la negociación del convenio colectivo”.
“La resolución para garantizar servicios mínimos, más allá de que nosotros entendemos que es excesiva, también sabemos que en la teoría es temporal hasta que se resuelva este problema”, señaló.
En ese sentido, el dirigente remarcó que la prioridad debe estar puesta en alcanzar un acuerdo sobre el convenio colectivo, ya que la resolución de servicios mínimos no soluciona el conflicto de fondo. “Hay que enfocarse en resolver el convenio colectivo, porque esta medida de servicios mínimos no resuelve el problema. Puede mitigar un poco la situación, pero no termina de resolver la situación de fondo”, afirmó.
Reinaldo explicó que el principal punto de discrepancia en la negociación está relacionado con la “estabilidad laboral de los trabajadores de TCP”. Según indicó, “alrededor de 200 trabajadores cuentan con 20 jornales asegurados desde hace más de 15 o 20 años, mientras que existen diferencias en la cantidad de jornales garantizados para otros empleados”.
El dirigente sostuvo que la situación de la empresa ha cambiado sustancialmente desde la elaboración del último convenio colectivo, hace cuatro años. En ese período, señaló, se extendió la concesión hasta 2081 y TCP pasó a mover aproximadamente el 80% de los contenedores del país.
En ese contexto, el sindicato pretende “ir emparejando todo eso hacia arriba”, en referencia a las condiciones de estabilidad y a los jornales asegurados para los trabajadores.
Reinaldo afirmó que el gremio ha colocado “muchísimas posibilidades sobre la mesa” para alcanzar un acuerdo. Incluso, propuso cerrar un convenio colectivo con los contenidos que ya están en discusión, pero con una vigencia de tres años en lugar de los cinco que pretende la empresa. “Tampoco quiere. Por eso a veces podemos estar diciendo que hay otros factores que son externos a los nuestros, que están impidiendo acordar algo”.
El secretario general del SUPRA también hizo referencia a la propuesta de Neltume Ports para construir una nueva terminal especializada en contenedores, una iniciativa que, según señaló, fue cuestionada por jerarcas de TCP. A partir de esa situación, consideró que existe “una guerra entre otros actores” que excede al sindicato y que estaría dificultando el cierre de un acuerdo colectivo.
Reinaldo indicó que si bien el paro es de carácter nacional descartó que se produzca una congestión de camiones en la rambla de Montevideo, debido a que la medida fue anunciada antes del fin de semana.
Ante los planteos que reclaman la declaración de esencialidad de la actividad portuaria, entre ellos los de la propia empresa Katoen Natie, el dirigente recordó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece criterios específicos para definir los servicios esenciales. “Todos entendemos, y en eso no hay discusión, que el puerto es un lugar sensible para la economía, para lo que genera en la cadena logística de muchos rubros de la actividad, pero también hay que entender que los trabajadores tienen derecho a poder exigir sus condiciones de trabajo”.
El gobierno confía en la negociación de este martes
Por su parte, la directora nacional de Trabajo, Marcela Barrios, manifestó su optimismo ante la nueva instancia de negociación tripartita prevista para este martes 22 de setiembre en el Ministerio de Trabajo, con la participación de la empresa Terminal Cuenca del Plata y el SUPRA.
La jerarca señaló que la negociación ha avanzado de manera “significativa” durante los últimos cuatro meses, aunque reconoció que las partes permanecen “estancadas en algunos puntos de la discusión”.
“La negociación ha avanzado bastante”, sostuvo Barrios. Sin embargo, explicó que la empresa considera que ya presentó su “última mejor propuesta”, mientras que el sindicato entiende que esa oferta no es aceptable.
“Creo que en algún momento hay que encontrar un caminito del medio”, afirmó la directora nacional de Trabajo, quien destacó que existe un “borrador de convenio colectivo” sobre el cual se puede continuar trabajando.
Remarcó que el proceso no parte de cero y que se ha acumulado un trabajo importante durante las distintas instancias de negociación.
En ese sentido, sostuvo que el encuentro de este martes puede constituir una oportunidad para que las partes retomen el diálogo y avancen hacia una solución que permita cerrar el convenio colectivo.