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Se abordarán temas de proyección nacional de la agenda del movimiento sindical
El presidente de la República recibe este martes al PIT-CNT en Torre Ejecutiva
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Marcelo Abdala
Marcelo Abdala, presidente del PIT-CNT

Una delegación del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT será recibida este martes 7 de julio, a las 15 horas, en Torre Ejecutiva por el presidente de la República, Yamandú Orsi. En la instancia, la central sindical planteará al mandatario temas como el proyecto de ley para los trabajadores de plataformas digitales, la creación de un ámbito de estudio sobre la precarización laboral y diversos aspectos de la actual Rendición de Cuentas, que se encuentra a estudio del Parlamento.

La entrevista fue solicitada por el PIT-CNT a mediados de junio, con la finalidad de abordar temas inherentes a la agenda sindical y de interés nacional. En ese momento, Orsi manifestó públicamente su disposición a reunirse con la central sindical y expresó que “con el movimiento sindical, la mejor relación siempre”.

En las últimas horas, el presidente del PIT-CNT, Marcel Abdala, se refirió a una serie de temas que preocupan al movimiento obrero. Entre ellos, la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal remitida por el Poder Ejecutivo al Parlamento.

Abdala señaló que el PIT-CNT estará muy atento a los planteos de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), que ha impulsado paros de actividades en rechazo a las pautas contenidas en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas. La federación cuestiona un escenario de “gasto cero” y sostiene que la falta de presupuesto incremental, junto con el ajuste en créditos no ejecutados, perjudica el funcionamiento del Estado y las pautas salariales del sector público. Este martes, previo al encuentro con Orsi, el Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT recibirá a una delegación de COFE.

“Seguramente los compañeros de COFE van a estar informando sobre el contenido del comunicado que difundieron. El pasado 10 de junio, durante el paro y movilización del PIT-CNT, planteamos una perspectiva sobre cómo se funcionaliza el Presupuesto Nacional y sus aplicaciones, que tiene que ver con la Rendición de Cuentas. Ese planteo está vinculado a lo que es el centro de la propuesta del PIT-CNT, la necesidad de encaminarnos, a través de acuerdos tejidos en el Diálogo Social, hacia una Estrategia de Desarrollo, y cómo herramientas como el Presupuesto Nacional y la Rendición de Cuentas se vinculan a un proceso de transformaciones que apunten al desarrollo integral del país con centro en las personas”, dijo Abdala.

Rendición de Cuentas

“He ido observando la trayectoria de la Rendición de Cuentas y, en un principio, el movimiento sindical tenía una preocupación importante porque se empezó a buscar ubicar la Rendición de Cuentas en la perspectiva de ‘gasto cero’. Después aumentó nuestra preocupación porque se había difundido que se iba a aplicar un criterio, no de aplicación del Presupuesto Nacional, sino de comparación con la ejecución presupuestal del primer año, que siempre es inferior a lo establecido. A partir de allí, ya no sería una Rendición de Cuentas de ‘gasto cero’, sino que habría un detrimento en las inversiones necesarias”, añadió.

“Al final tomamos nota del planteo formal que hizo el Gobierno en el Consejo de Ministros, donde hay un aumento en algunas asignaciones, lo cual, desde un punto de vista cualitativo, no es lo mismo. Naturalmente, para el movimiento sindical, que además tiene organización en todos los lugares que reciben un impacto directo de la Rendición de Cuentas, pero que también está ubicado, por fuera del Estado, en todo el aparato productivo, comercial y social del país, la influencia de la Rendición de Cuentas la sentimos en todos los poros de la clase trabajadora”, comentó.

Abdala dijo que en algunas cuestiones estratégicas para el país se observan la “insuficiencia de las inversiones, especialmente en un aspecto que es una apuesta clave del movimiento obrero, el quehacer educativo”.

“Nosotros tenemos un convenio colectivo, firmado por los propios sindicatos, que dura dos años. Es decir, no tendríamos nada para decir en tanto y en cuanto se cumpla ese convenio colectivo. Pero en el presupuesto y en la Rendición de Cuentas no está solo la cuestión de los ingresos de los trabajadores o de la dotación de personal, que siempre son importantes, sino también, por ejemplo, las necesidades de adaptar todo el sistema educativo a fenómenos que, lamentablemente, vienen creciendo”, explicó el presidente del PIT-CNT.

En ese marco, mencionó a dificultades vinculadas a la “atención de los chiquilines desde el punto de vista psicológico y de la psicología social; a la atención de situaciones que esta sociedad viene promoviendo y que hacen importante mejorar la accesibilidad para las personas con discapacidad; a la mejora de los edificios y a superar cierto hacinamiento que existe en algunas clases. Para eso, evidentemente, lo que está establecido, siendo bueno que haya habido cierto incremento, no es suficiente”.

En cuanto a la complejidad de alcanzar una inversión equivalente al 6% del Producto Bruto Interno para educación y un 1% adicional para investigación e innovación, Abdala sostuvo que si hay algo que caracteriza al movimiento sindical es que no se resigna nunca. “Nosotros no dejamos de plantear la necesidad de fortalecer el presupuesto educativo y una referencia, que no es un dogma, es que los países que logran desarrollarse son aquellos que efectivamente realizan una inversión social responsable e intergeneracional en la educación”

“Lo vamos a seguir planteando siempre. Obviamente, si se profundiza la discusión, nos gustaría que se accediera al 6 más 1. Ahí es central la importancia que le damos a todo el quehacer educativo, pero en particular a la Universidad de la República. Si queremos desarrollar las fuerzas productivas, si queremos que haya una mayor densidad de científicos, técnicos e innovación en el mundo del trabajo, no se puede ser displicente con la inversión en la Universidad”, aseguro Abdala.

Comentó que alguien puede decir que también se puede llegar al 6 más 1 del Producto Bruto Interno en educación e innovación si se achica la producción. “No. Hablamos de una inversión a escala ampliada. Y eso tiene que ver con qué perspectiva de desarrollo es la que finalmente el país elige. Más allá de las coyunturas, de la variabilidad de la situación en la región y de un contexto internacional muy complejo -que es verdad, existe y no puede quedar por fuera del debate-, la apuesta sistemática a una forma de crecimiento demasiado anclada en la expectativa de que llegue inversión extranjera directa, con conceptos macroeconómicos que no ubican al Estado como locomotora del desarrollo, la vida viene demostrando, con el transcurso del tiempo, que esa base no alcanza para generar la buena vida de la población”.

Abdala prefirió no adjetivar las características de la Rendición de Cuentas, aunque sostuvo que existe “un problema de fondo”.

“Si no entendimos mal el mensaje presupuestal del Poder Ejecutivo, apostó todos los boletos a un proceso de crecimiento del Producto Bruto Interno que podía sostener prioridades que para nosotros estaban bien definidas, la infancia y la educación. El problema es que ese crecimiento no se dio”, lamentó.

En esa línea, recordó que la central sindical lo había advertido en conversaciones con el Poder Ejecutivo. “Ojo con hacer una prospección de crecimiento que no se condice con la situación internacional que tenemos. Además, estamos parados en una situación que no es una coyuntura. Hay una meseta de más de diez años, desde 2015 hasta la fecha, que podría definirse como de ‘crecimiento reptante’ o casi de estancamiento, y para nosotros era difícil que eso cambiara”.

Remarcó que el Gobierno realizó sus proyecciones en ese sentido. Entonces el problema es que el Producto Bruto Interno no creció. “Si uno quiere cumplir con esas prioridades definidas en el Presupuesto -y acá entro en polémica con un dogma según el cual parece que no se puede hablar del sistema tributario, como si los impuestos, por más injustos que sean, no se pudieran tocar-, ¿por qué no utilizar una herramienta que perfectamente puede ponerse a disposición de la sociedad para cumplir determinadas metas?”

“Ahí es donde decimos que, si no se transforma el sistema tributario desde el punto de vista de la justicia tributaria, de la eficacia tributaria y de mirar con mayor rigurosidad la cuestión del gasto tributario, de aquello que se promueve y que muchas veces no tiene una mayor contribución, y realmente se reformulan esas cosas, capaz que se consiguen los recursos”.

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Marcelo Abdala

La sobretasa al 1% más rico

Sobre la negativa del Gobierno a aplicar una sobretasa del 1% al 1% más rico del país para destinar esos recursos al combate de la pobreza infantil, Abdala recordó que esa fue una de las principales propuestas del movimiento sindical durante el Diálogo Social sobre seguridad social.

“Hay que recordar, y con mucha modestia creo que es destacable, que una de las principales banderas del movimiento sindical, en lugar de ser una bandera corporativa inmediata, prioriza la situación de la infancia con la propuesta de una sobretasa del 1% promedio del actual Impuesto al Patrimonio de las Personas Físicas para el 1% más rico de la sociedad”.

Recordó que en el Diálogo Social el PIT-CNT planteó discutir la financiación para atender la infancia y la protección social. “El Poder Ejecutivo, en un acuerdo del cual nosotros somos parte -y por eso nos sentimos parte también de esta ampliación de recursos para la infancia-, acordó que estos puntos se discutirían en el marco de la negociación por una Estrategia Nacional de Desarrollo.

“Por tanto, habiendo sido públicos y notorios los dichos de representantes del Poder Ejecutivo, en particular del ministro de Economía, Gabriel Oddone, de que esto no está en la agenda del Gobierno, nosotros acordamos que el tema ingresaba igualmente a esa discusión y lo vamos a plantear. Porque el propio Poder Ejecutivo entendió el planteo del PIT-CNT sobre la necesidad de discutir mecanismos para financiar la atención a la infancia”, dijo.

Agregó que la central sindical siempre insiste, persiste y fundamenta. “Las cuestiones a las que debe responder el sistema político, el Parlamento y el propio Poder Ejecutivo deben analizarse en función de las políticas públicas y de lo que plantea cada uno de los actores”.

“Siempre vamos a persistir en propuestas que, además, tienen rigurosidad técnica. Porque el criterio del PIT-CNT, basado en la justicia tributaria y en llevar a un escalón superior la consigna de que pague más quien tiene más, no es solamente una propuesta lanzada al aire. Detrás hubo un conjunto de técnicos, especialistas en derecho tributario, en economía de la tributación y en el combate a la desigualdad y la pobreza. La verdad es que todavía no hemos encontrado ninguna fundamentación rigurosa contraria a nuestra propuesta”, comparó.

Dijo que si no es de la manera que plantea el PIT-CNT, no hay problema. Si sugirieron ubicar esta discusión dentro de la Estrategia Nacional de Desarrollo, entonces que se establezca otra propuesta y “bienvenida sea”.

Reducción de la jornada laboral

Sobre la postura del sector empresarial, que sostiene que no es el mejor momento para impulsar la reducción de la jornada laboral debido al enfriamiento de la economía, Abdala planteó cuál es el mejor momento. “¿Cuándo podría haberse planteado? Porque la ley que limita el tiempo de trabajo semanal y diario es de 1915. Desde entonces, la actividad empresarial uruguaya atravesó distintas etapas, el modelo de industrialización por sustitución de importaciones, la reforma neoliberal de 1958, la reforma cambiaria y monetaria, la promoción de las exportaciones tradicionales, el modelo de la dictadura -que promovió exportaciones no tradicionales, pero con una represión atroz del movimiento sindical, al punto que el movimiento obrero salió de la dictadura con un 50% del poder adquisitivo de sus salarios-, y las décadas posteriores de mercadocentrismo y neoliberalismo”.

Remarcó que en ninguno de esos escenarios pudo definirse, a nivel general, una reducción de la semana laboral. “Uruguay fue un país avanzado en esta materia porque su ley es de 1915, fruto de importantes huelgas y de la voluntad política de José Batlle y Ordóñez junto al Parlamento de la época”.

Más recientemente, entre 2005 y 2015 y luego en otras experiencias, comenzaron a alcanzarse acuerdos de reducción gradual o parcial de la jornada en distintas ramas de actividad, tales como la construcción, sectores metalúrgicos, el juego, el comercio y otros. “Es un tema que ha ido ingresando en la negociación colectiva y nosotros planteamos que llegó el momento de contemplar los cambios en la organización del trabajo, la revolución tecnológica, las transformaciones en la productividad y la necesidad de que esos avances también sean compartidos por los trabajadores. Lo vemos absolutamente posible”.

Abdala afirmó que los estudios elaborados por el movimiento sindical muestran que una reducción de la jornada genera múltiples beneficios. “Cuanto más significativa sea la reducción de la jornada, hay un primer beneficio en el clima laboral. Hay otro beneficio vinculado con la salud general de la población trabajadora y otro especialmente importante relacionado con la salud laboral, las enfermedades profesionales y la accidentabilidad, que suele producirse en los últimos momentos de la jornada”.

Tiene además una dimensión de género muy importante. “Toda la sociedad necesita un cambio cultural que erradique la superexplotación que sufren muchas mujeres trabajadoras, que tienen doble o triple jornada porque salen del trabajo remunerado, pero el trabajo no termina allí, ya que continúa el trabajo no remunerado. En la medida en que no se les exija una jornada tan extensa, podrán insertarse mejor en el mundo del trabajo”.

Además, si las cosas se hacen bien, la reducción de la jornada genera mejores condiciones para reorganizar el trabajo y desarrollar una productividad genuina. “Se trata de compartir con la población trabajadora la calidad de vida que puede aportar la actual revolución tecnológica”.

Respecto a la necesidad de convencer a los empresarios, Abdala explicó que actualmente funciona un ámbito tripartito promovido por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

“Allí participa el Ministerio de Trabajo. Algunas cámaras empresariales, lamentablemente para nosotros, como la Cámara de Industrias del Uruguay, la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, la Asociación Rural del Uruguay y la Cámara Mercantil de Productos del país, no quieren dialogar. Pero hay otras cámaras que sí participan y el movimiento sindical también está presente”, dijo.

El PIT-CNT está estudiando las experiencias internacionales y las experiencias nacionales que ya existen. “Vamos a ver si de este ámbito puede surgir una propuesta”.

“Nosotros participamos en representación de los trabajadores porque el Consejo Superior Tripartito de Salarios de la Actividad Privada es el ámbito de gobernanza de las relaciones laborales. Esta comisión debería presentar un informe al Consejo Superior de Salarios, incluso con distintas opiniones, entre noviembre y diciembre de este año”, añadió el presidente del PIT-CNT.

De allí debería surgir, lo digo con absoluta claridad, un proyecto de ley que establezca cuáles podrían ser los parámetros para avanzar. “¿Cuál es la ley de ocho horas del siglo XXI? Esa es la pregunta que nos tenemos que hacer”.

“¿La revolución tecnológica actual es solamente para aumentar la rentabilidad o también tiene que servir para mejorar la vida de la gente? ¿Cómo generamos las condiciones para que los trabajadores puedan capacitarse, desarrollar otras actividades y disfrutar de la vida? Yo pienso que es viable, que es posible y también tengo la esperanza de que la sociedad uruguaya y su sistema político sean capaces de avanzar en esta materia”, señaló.